Intercambio de experiencias de acogida y hospitalidad: América Latina y Euskadi de la mano

Intercambio de experiencias de acogida y hospitalidad

En el marco del 25 aniversario de Alboan, estos años creyendo y creando un mundo más justo, se llevó a cabo el pasado sábado 23 de octubre, en Bilbao, un encuentro de intercambio de experiencias de acogida en el que se dio espacio para el encuentro y el intercambio de experiencias. En el mismo participaron diversas organizaciones: La Red de Jóvenes-Gazte Sarea de Alboan, Asociación Loiolaetxea, el Servicio Jesuita a Refugiados de América Latina (JRS-LAC), Torre de Babel y Fundación Ellacuría

Alex Leonardo H., begirale de la Gazte Sarea nos narra cómo vivió en encuentro: 
“Fue un espacio realmente enriquecedor. El encuentro se adaptó para que pudiéramos escuchar las diferentes experiencias tanto del País Vasco como de Latinoamérica, siendo realidades de diversas experiencias que se apuesta por un mundo más justo y humano, siendo lo primordial “las personas”. Y que nuestra hospitalidad y acogida sea para todas sin distinción.
Las propuestas con las que trabaja cada experiencia son diversas pero el impacto que se tiene en la sociedad realmente es impresionante. Este espacio tanto de jóvenes como personas adultas ayuda a fortalecer y a reafirmar que todoas las personas somos importantes en la construcción de la civilización del amor, que juntas somos más fuertes”. 


El grupo del JRS integrado por: Rosenrry Yolimar Villegas,  Linda Fernanda Lara , Cristofer Antonio, Angie Paola Angulo y  Marlene Lucía López Vega por su parte nos compartieron que: 

“La experiencia de intercambio ha significado un proceso de apertura ante realidades distintas a las nuestras. Hemos conocido procesos migratorios en condiciones diferentes a las conocidas desde América Latina y con condiciones de vulnerabilidad igualmente. La idea previa al espacio de intercambio con los jóvenes de Gazte Sarea era que serían las experiencias de América latina las más impactantes, sin embargo, hemos ubicado conectores entre ambas realidades que al final, demuestran la vulnerabilidad que supone migrar y ser extranjero en los lugares de acogida.

Es además una experiencia que permite ampliar la mirada y las posibilidades de generar espacios de acogida, reconciliación e integración, pues desde la práctica más cotidiana hemos observado que se ha podido tejer redes sociales de apoyo para las poblaciones más jóvenes que están en situación de movilidad humana.
Por otro lado, resaltamos la potencia que significan los grupos sociales que impulsan y transforman las realidades y abren oportunidades de acogida desde sus liderazgos. Resaltamos también las redes de alojamiento y articulación entre las organizaciones sociales y de la sociedad civil que se constituyen en espacios de confianza y respaldo tanto emocional como material para las personas que acompañan. En este sentido, observamos la importancia de cruzar las fronteras también desde nuestras posiciones, trabajos y realidades cotidianas como jóvenes para sensibilizarnos y sensibilizar ante el imperativo de construir un futuro diferente, pero sobre todo, más justo e incluyente”.