Emergencia educativa en tiempos de COVID-19

Emergencia educativa

El pasado mes de marzo nuestras vidas dieron un vuelco inesperado a causa de la pandemia de la COVID-19. Decretado el estado de alarma la población se vio confinada en sus hogares para frenar la expansión de la enfermedad y que así nuestros servicios sanitarios no se vieran colapsados y pudieran continuar haciendo su trabajo salvando vidas. Han pasado las semanas y a pesar de la herida infringida y del dolor de las familias que han perdido seres queridos, los datos que inundan nuestras pantallas por fín comenzaron a  darnos tregua.

Paralelamente se puso en marcha el plan de desescalada hacia la nueva normalidad, etapa en la que ahora nos encontramos. Nuestras vidas ya nunca serán las que eran, pero hemos ido recuperando espacios y la posibilidad de volver a la calle, siempre con el mayor respeto hacia las recomendaciones sanitarias y con altas dosis de responsabilidad personal y social.

 

Fe y Alegría Centroamerica

 

Mientras tanto en otros lugares del mundo, donde la epidemia comenzó a abrirse paso más tarde, y donde las condiciones sociales y sanitarias son mucho más adversas que las que nos rodean, se encuentran aún viviendo momentos muy difíciles y lejos de que “la curva” de contagios y fallecimientos del coronavirus les de tregua. En muchos casos se trata de países con escasa capacidad de respuesta y sistemas sanitarios débiles o inexistentes.

Una de las consecuencias inmediatas de la expansión de la COVID-19 ha sido el cierre de escuelas en numerosos países. Según datos de la UNESCO, está afectando al derecho a la educación de más del 89.5% de la población estudiantil en 188 países.

Fe y Alegría

En este contexto, Entreculturas y ALBOAN, ONGs Jesuitas, nos estamos coordinado para responder a la emergencia junto a Fe y Alegría y otras organizaciones educativas, seguimos garantizando la educación a través de plataformas radiales y online y con un sistema de distribución de material escolar.

Estamos haciendo seguimiento también de los casos de abusos y violencia hacia los niños y niñas. Las escuelas son lugares de paz, entornos seguros que alejan al alumnado de la violencia y les permiten curarse de experiencias traumáticas. Con el cierre de los centros educativos, millones de niños y niñas se exponen en mayor medida a sufrir abusos y violencia.

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